«¿Qué debería usar gafas o lentillas?” Es una pregunta que escuchamos a menudo de nuestros pacientes. Si la graduación no es un factor limitante, la respuesta a la pregunta sería ambas opciones, las dos son adecuadas y complementarias entre sí. La elección final dependerá de tus necesidades específicas y tus preferencias personales. En este blog, explicaremos las principales diferencias entre gafas y lentes de contacto, así como las razones para escoger una opción u otra, o ambas. Esperemos que esta información te sea de ayuda.

 

 

Gafas

Las gafas destacan por ser la opción más práctica para el día a día, son fáciles de usar y no requieren mucho mantenimiento, salvo limpiarlas y ajustarlas cada cierto periodo de tiempo.

Además, son un excelente complemento para nuestra cara, nos aporta un estilo propio y acompaña nuestra mirada. Tenemos monturas para todos los gustos, gafas más serias, más divertidas, más clásicas o más interesantes.

Por el contrario, las gafas pueden ser más incómodas de llevar respecto a las lentes de contacto, sobre todo si el ajuste no es perfecto. Además, según el clima pueden empañarse o resbalarse por la nariz, cosa que no es del todo agradable.

No son la mejor opción si nuestra idea es practicar deportes o actividades físicas, mucho menos si requieren el uso de una pelota. Como el pádel, básquet, tenis o fútbol. Debido a que un golpe en la cara podría causar una lesión grave si no llevamos las gafas adecuadas para el deporte en cuestión.

Para estas situaciones, podemos utilizar unas gafas de protección adaptadas al deporte o bien,  podemos complementar el uso con lentillas, es como no llevar nada.

 

 

Lentes de contacto

Las lentes de contacto, por otro lado, ofrecen una mejor visión periférica, y como explicamos anteriormente, son más cómodas y seguras para hacer deporte que unas gafas convencionales.

También, para aquellos que no se sienten a gusto viéndose con gafas, las lentillas son la opción más estética. Nuestro rostro no se ve interrumpido por ninguna montura, y nos muestra tal y como somos.

Sin embargo, requieren de un cuidado y mantenimiento más exhaustivo, es necesario hacer una correcta limpieza para evitar infecciones oculares u otras complicaciones. También, necesitan de un aprendizaje previo para saber colocarlas y retirarlas adecuadamente del ojo.

Además, tienen un límite de uso al día, se pueden utilizar entre 8 y 12 horas dependiendo del ojo del paciente y del modelo de lente de contacto. Y pueden ser algo incómodas si padecemos de ojo seco. Por lo que también es necesario combinarlo con el uso de gafas, para así poder descansar de ellas el resto del tiempo.

 

 

La importancia de estar bien asesorado

Como ves, tanto las gafas como las lentes de contacto son excelentes opciones complementarias. La elección final entre gafas, lentillas, o ambas va a depender de ti y tu estilo de vida.

Pero no estás solo en esto, en Óptica do Mar te escucharemos y te asesoraremos para escoger la opción que mejor se ajuste a ti y a tus necesidades. No dudes en preguntarnos, estaremos encantados de resolver tus dudas al respecto.

Pide cita llamando al 981 76 21 85 o bien, acércate a nuestro centro en Av. Castelao, 49, bajo, 15250, Muros, A Coruña.